Para que la instalación resulte un éxito y se ajuste a lo esperado, es importante conocer las partes de una pérgola a fin de valorar qué materiales son los más adecuados en cada caso concreto.
¿Qué partes componen una pérgola?

La pérgola es una estructura arquitectónica que se encarga de aportar sombra y belleza a los espacios exteriores. Son los diferentes elementos que la componen los que consiguen crear un ambiente acogedor y funcional.
Aunque hay diferentes modelos, todas las pérgolas cuentan con unos componentes esenciales que son:
Base o cimentación
Al tratarse de un elemento arquitectónico, es esencial que la pérgola esté bien anclada al suelo. Lo que hace la base es cumplir esa función de anclaje y, a la vez, distribuir el peso a través de la estructura.
La profundidad y el tipo de cimentación dependen tanto del tamaño y el peso de la pérgola como del tipo de suelo. Además, para crear la base se pueden utilizar diferentes materiales como hormigón, bloques de hormigón o zapatas.
Columnas o pilares
Son el soporte principal de la estructura, su función es transmitir el peso del techo al suelo. Se pueden adaptar a diferentes estilos decorativos y, aunque normalmente son rectangulares o circulares y lisos, también es posible encontrarlos con molduras.
Por lo que respecta al material, pueden estar hechos de madera, metal (aluminio o hierro forjado es lo más común) o materiales compuestos. La elección de unos u otros depende del estilo de la pérgola y de la resistencia requerida.
Vigas
Su función es conectar las columnas, conformando el marco principal de la pérgola. Las hay de dos tipos; las principales, que soportan el peso de la cubierta; y las secundarias, que le proporcionan más rigidez a la estructura.
En cuanto a su forma y estilo, como ocurre con las columnas, pueden ser rectangulares, redondeadas o con formas decorativas.
El material escogido para las vigas suele ser el mismo que para los pilares, pero también se pueden crear pérgolas que combinen materiales. En cualquier caso, es importante que los escogidos para las vigas no sean mucho más pesados que los de las columnas, o la estabilidad de la estructura se podría ver afectada, especialmente si luego se va a instalar un techado.
Cubierta
La cubierta es algo opcional, pero resulta muy útil porque protege de la lluvia, el sol y otros elementos climáticos.
Los materiales para cubrir pérgolas son muy variados. Es muy habitual recurrir a los toldos o lonas, pero también se pueden usar lamas de madera, tejas, policarbonato, vidrio o incluso hacer una cubierta de tipo vegetal.
Su diseño puede ser plano, inclinado o curvo, dependiendo de cómo sea la estructura de la pérgola. Además, se puede elegir entre cubiertas fijas que ofrecen una protección constante y retráctiles que se pueden abrir y cerrar según las necesidades de cada momento.
¿Cómo elegir los materiales para cada parte de una pérgola?
La elección de los materiales va a influir en la estética, mantenimiento y durabilidad de la pérgola, por tanto, es importante informarse bien para saber cuáles son los más adecuados para cada necesidad.
Columnas y vigas
La madera es una buena opción si se busca un aspecto cálido y natural, y encaja muy bien en jardines de estilo rústico y tradicional. Pero hay que tener en cuenta que necesita un mantenimiento regular que incluye tratamientos frente a la humedad y las plagas. Si no lo recibe, se puede llegar a deformar con el paso del tiempo.
El aluminio, por su parte, es ligero, fácil de mantener y muy resistente frente a la corrosión. Es ideal cuando se busca un estilo moderno y contemporáneo. Sin embargo, se puede calentar mucho cuando está expuesto al sol, por lo que debe combinarse con materiales más aislantes.
Otra alternativa es el hierro forjado, que proporciona un aspecto elegante y duradero que va muy bien en pérgolas de estilo clásico y romántico. Su mantenimiento implica aplicar de vez en cuando un producto protector frente a la corrosión. Además, es más pesado que otros materiales.

Cubierta
Las tejas ofrecen una protección sólida y duradera que encaja muy bien en estilos tradicionales y rústicos. Pero pueden ser pesadas y requieren de una estructura especialmente resistente.
La lona es una de las opciones más flexibles, porque se puede retirar fácilmente. Si es uno de los materiales más utilizados es porque su mantenimiento es sencillo y es una buena opción para crear ambientes más informales.
El policarbonato, que es otro material también muy común en las pérgolas de aspecto moderno, permite el paso de luz y protege frente a la lluvia. Por eso, es ideal en zonas en las que llueve con bastante asiduidad.
El vidrio es una elección acertada para crear ambientes modernos y sofisticados, porque ofrece una vista despejada del entorno y confiere a la pérgola un aspecto elegante. Sin embargo, al ser un material frágil, su instalación requiere de un refuerzo adicional en la estructura.
Elegir el material adecuado para cada una de las partes de una pérgola es la mejor manera de disfrutar de una estructura perfecta para usar en cualquier momento del año y que le suma valor a la casa. Si estás pensando en instalar una, puedes ponerte en contacto con nosotros.