Vigas para pérgolas

Las vigas para pérgolas tienen especial importancia en esta estructura, y es importante acertar al elegir las medidas y el material, así como hacer un buen mantenimiento de las mismas.

¿Qué son las vigas para pérgolas y para qué sirven?

Dentro de las partes de una pérgola hay que diferenciar entre elementos estructurales horizontales y verticales. Los pilares son los elementos verticales, que se encargan de distribuir el peso de la cubierta de una manera uniforme. Sobre ellos se apoyan los elementos estructurales horizontales, las vigas, que son las que soportan el peso del techo o de la cubierta.

Las vigas cumplen una función estructural, pero también una función estética, porque influyen en el aspecto de la pérgola y forman parte del diseño general de la estructura.

Para elegir las vigas ideales para una pérgola hay que tener en cuenta estos factores:

  • Tamaño y peso de la cubierta.
  • Material.
  • Estilo de la pérgola.
  • Presupuesto disponible.

Vigas para pérgolas

Medidas recomendables para vigas de pérgolas

Las medidas varían en función del tipo de pérgola de que se trate, porque en la elección influyen cuestiones como el peso de la cubierta o el tamaño total de la estructura.

Para dar con la medida correcta es importante tener en cuenta la luz deseada. Es decir, la distancia que existe entre los apoyos (pilares), porque a mayor luz, más gruesas y resistentes tendrán que ser las vigas.

Estas medidas que se recogen a continuación son orientativas:

  • Luces de 2-3 metros: vigas de 10×15 cm o 15×15 cm suelen ser suficientes para cubiertas ligeras.
  • Luces de 3-4 metros: se recomiendan secciones de 15×20 cm o 20×20 cm, especialmente con cubiertas más pesadas.

Por ejemplo, para una pérgola pequeña de 2×3 metros que va a incorporar una lona ligera, podría valer con vigas de 10×15 cm.

En el caso de la viga principal, que es la que se encarga de soportar el peso de todos los elementos que conforman el techo de la pérgola, debe estar dotada de una especial estabilidad y rigidez, para que ni se mueva ni se deforme. Por eso, es muy importante hacer bien los cálculos sobre sus dimensiones, para que pueda soportar las cargas previstas y garantizar la durabilidad de la construcción.

Si la viga es de madera tratada y la pérgola es de tamaño estándar, suele valer con una sección transversal mínima de 10×15 cm, mientras que en los modelos más grandes y pesados habrá que recurrir a otras opciones como las de 15×15 o 20×20 cm.

No obstante, en todo caso, es aconsejable consultar con un especialista para que sea él el que determine cuántas vigas hay que usar y cuál es el tamaño idóneo para las mismas en función de la pérgola que se quiere obtener.

¿Qué material es el más adecuado para las vigas de las pérgolas?

No hay un material que se pueda considerar más adecuado que el resto, porque depende de cuestiones como las preferencias, el presupuesto y las características específicas del proyecto.

Vigas de madera

La madera tiene a su favor que consigue una estética cálida y natural, además de ser un material renovable y sostenible que es fácil de trabajar y personalizar. Sin embargo, requiere de un mantenimiento regular para que no se estropee al estar expuesta a la intemperie y es menos resistente que otros materiales frente a la flexión y la compresión.

Para las pérgolas se recomienda especialmente:

  • Madera de pino tratada, que es económica y fácil de encontrar, aunque requiere bastante mantenimiento para poder usarse en exteriores.
  • Madera laminada, que ofrece mayor estabilidad y resistencia.
  • Madera tropical, que de forma natural es más resistente a la humedad y no necesita tanto mantenimiento.

Vigas de metal

Se puede elegir entre aluminio y acero galvanizado, que son materiales con una alta resistencia y durabilidad que apenas necesitan mantenimiento. Además, son una buena opción cuando lo que se busca es una estética moderna y elegante. 

Sus puntos débiles son que el coste inicial es mayor que el de la madera y que no ofrecen tanto grado de personalización como ese material.

Hormigón

En pérgolas de grandes dimensiones se pueden elaborar las vigas con hormigón, que es uno de los materiales más resistentes y durables que existen y no necesita mantenimiento. A cambio, su coste es mayor que el de la madera o el metal y requiere de más obra para su instalación.

Para saber cuál es el material más adecuado en cada caso concreto, hay que tener en cuenta el presupuesto de partida y el estilo arquitectónico que tiene la vivienda, así como el diseño que se desea para la pérgola.

Otro factor a considerar es el mantenimiento, porque en algunos casos compensa invertir más en un material que apenas requiere mantenimiento, pero en otros puede no ser así. Además, también hay que tener en cuenta cuáles serán las dimensiones de la pérgola y el peso que tendrá que soportar.

La elección de las vigas para pérgolas influye tanto en su estética como en la durabilidad de la estructura y en el mantenimiento que necesita. Por eso, la mejor forma para garantizarse el acierto es consultar con profesionales. Si necesitas ayuda en este tema, contacta con Alutendel, y nuestro equipo experto te ayudará en lo que necesites.